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Qualcomm apeló con éxito una multa de 1,045 millones de dólares que los reguladores de la Comisión de la Unión Europea le impusieron por realizar pagos a Apple, para que usara sus chips exclusivamente en iPhones y iPads entre el 2011 y 2016. De acuerdo con los reguladores europeos, esta conducta por parte de Qualcomm era ilegal bajo las normas antimonopolio de la región, debido a que excluía del mercado a rivales como Intel, al generarle a Apple un mayor costo en la producción de sus productos. La multa se emitió en 2018 y en ese entonces Margrethe Vestager, comisionada de competencia en la UE, dijo que esta conducta “significaba que ningún rival podía desafiar efectivamente a Qualcomm en este mercado, sin importar cuán buenos fueran sus productos”.

Sin embargo, este miércoles el Tribunal General Europeo falló a favor del fabricante de chips, a causa de fallas en el caso, específicamente una serie de irregularidades procesales que afectaron los derechos de defensa de Qualcomm e invalidaron el análisis de la Comisión de la conducta imputada contra la compañía. El tribunal puso en duda a la Comisión al decir que si bien su conclusión fue que los pagos habían reducido los incentivos de Apple para cambiar a proveedores de la competencia, para obtener conjuntos de chips LTE, en realidad “Apple no tenía ninguna alternativa técnica a los chips de Qualcomm para la mayoría de su requisitos durante el periodo en cuestión”. Cuando se emitió la multa, Vestager también señaló que era una advertencia para otras empresas tecnológicas que consideraran utilizar prácticas similares. Además, el organismo tiene un asunto pendiente desde 2019 con la misma empresa, sin embargo, la decisión del tribunal representa un duro golpe para la UE, que ha intentado regular el sector tecnológico en los últimos años. Tras la decisión del tribunal, un portavoz ejecutivo del regulador europeo envió un comunicado a TechCrunch: “La Comisión estudiará cuidadosamente la sentencia y sus implicaciones y reflexionará sobre los próximos pasos”.

Esta no es la primera ocasión en que las normas antimonopolio del bloque fracasan. En julio de 2020, por ejemplo, el Tribunal falló a favor de Apple, la cual había recibido una multa de 15,000 millones de dólares por supuestamente haber recibido beneficios fiscales ilegales en Irlanda. En enero de este año, Intel libró una multa de 1,200 millones de dólares que la Comisión impuso en 2009 por abusar de su posición dominante en el mercado mundial de procesadores para centro de datos entre el 2002 y 2007, periodo en el que presuntamente implementó una estrategia de exclusión para sus competidores. A pesar de esos fracasos, la Comisión ha tenido casos de éxito. A finales del año pasado ganó una multa de 2,800 millones de dólares contra Google por haber usado su motor de búsqueda para promover su servicio de comparación de compras en detrimento de sus rivales. Sobre esto, el Tribunal General dijo que la tecnológica violó la ley antimonopolio “al favorecer su propio servicio de comparación de precios en sus páginas de resultados generales a través de una visualización y posicionamiento favorables, mientras que relegaba los resultados de la competencia por medio de algoritmos de clasificación”.

]]> Fuente: Expansión

Por admin

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