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Si algo se incrementó en la pandemia fue el trabajo doméstico, pues al estar más tiempo en ella mantener todo pulcro e intacto se ha vuelto un desafío. Si además estás 100% trabajando en remoto, la carga laboral para muchos también ha sido mayor y el tiempo para hacer el aseo se vuelve un tema complicado. La primera Roomba salió al mercado en 2002, pero su popularidad creció con la serie 800, introducida en 2013 y que de acuerdo a Statista vendió en ese periodo 10 millones de unidades. Detrás de su desarrollo está la empresa estadounidense iRobot, quienes en este año lanzaron la serie Roomba i3, misma que probamos en Expansión.

Características de la Roomba i3 La aspiradora Roomba i3 tiene una dimensión de 34.2 cm de diámetro y 9.25 cm de altura, su base es un poco más grande pues de ancho tiene 31 cm, una profundidad de 38.35 cm y 48.26 cm de alto. Es un producto que pesa poco más de 3 kilogramos y es capaz de conectarse con Amazon Alexa y con el asistente de Google. La base es color negro, mientras que el acabado de la parte superior de la aspiradora es gris con tres botones de acceso directo para poder configurarla. Dentro de la base viene un filtro donde se captura el 99% del polen que hay en el ambiente, moho, polvo e incluso alérgenos de gatos y perros. Aunque no hay datos precisos de la capacidad de la batería, en las semanas que estuve probándola tenía que cargarla por dos horas por una hora y media de aspirado, tiempo suficiente para que un departamento de menos de 80 metros cuadrados esté limpio. ¿Qué me gustó de la Roomba i3? La nueva aspiradora de iRobot fue una grata sorpresa. La primera vez que la probé la dejé en una habitación que sirve como estudio en el departamento y desde ahí configuré la aspiradora directamente en la aplicación. Además de enlazarla con Google Assistant hice una configuración para que la información se compartiera a los usuarios conectados en Google Home. Después la puse a trabajar y en este primer ciclo de limpiado me di cuenta que antes de ponerla a aspirar tenía que tener ciertas precauciones. Lo primero fue darme cuenta que era mejor ubicar su base en un espacio donde fuera más necesaria la limpieza, por lo que después de ese primer ciclo la moví a la sala de la casa, que está conectada al comedor y a la cocina. Lo primero que me gustó de estos primeros ciclos de limpieza fue que podía ponerla a trabajar y ella solita se encargaba de vaciar lo limpiado en su base, además de darme detalles de las partes del departamento donde tuvo que trabajar más, como fue debajo de mi cama.

Lo segundo que me gustó fue que notifica el tiempo que estuvo trabajando, así como los incidentes que ocurren durante su ciclo de trabajo, como pueden ser quedarse sin batería o tener problemas para salir de algún obstáculo. También es posible ponerle un nombre especial con el fin de identificarla si tienes más de un producto de iRobot en casa. En la app es posible ver incluso quiénes pusieron a trabajar la aspiradora, programar recordatorios de limpieza y elegir un espacio en específico para limpiar. Una ventaja que para una workaholic como yo fue destacada, pues literalmente se me olvida limpiar. También es posible configurar la creación de mapas que guarda la aplicación, lo que te deja el control para compartir el ‘mapa de tu hogar’ y saber qué datos permites que sean compartidos o con qué frecuencia puedo eliminarlos. Este detalle es especialmente útil para quienes buscan tener más privacidad. Así como sucede con algunos servicios, al momento en que la aspiradora termina un ciclo de trabajo te pide evaluar su desempeño para saber si alguna parte no quedó tan aspirada o para saber que el mapa que tiene en su configuración es el adecuado. Dentro de las desventajas que encontré en el producto están que debes tener un espacio plano y parejo para que pueda trabajar en todo tu hogar durante una primera sesión, además de que debes pensar en ciertos elementos que puedan estar en su camino y estorbarle. Por ejemplo, antes de iniciar un ciclo todos los cables deben estar fuera de su alcance y algunos tapetes le ponen las cosas difíciles. Sin embargo, más allá de eso, se trata de un gadget para el hogar que muchos amarán.

¿Vale la pena comprar una Roomba i3? Si vives en un departamento y tienes una carga laboral intensa lo recomiendo mucho. Sobre todo pensando en personas que tienen mascotas, esta aspiradora también puede ser un gran aliado, pues cumple lo que promete. Lo que sí es que necesita un complemento, pues su mismo diámetro no le permite aspirar en ciertas zonas de casa y si eres una persona anti escobas, te sugiero que tengas una aspiradora con cabezal para completar tu colección. El costo de la Roomba i3 es de 19,999 y aunque ahorita está de promoción, el valor en el tiempo libre que te ayuda a tener es un agregado que más de una persona va a buscar pagar.

]]> Fuente: Expansión

Por admin

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