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(Expansión) – Con una pizca de sal. Sí, bien vale observar con cierto escepticismo los precriterios generales de política económica entregados al Congreso por parte de la Secretaría de Hacienda; sus últimas estimaciones alrededor de las principales variables macroeconómicas y de finanzas públicas despiertan el escepticismo, pero sobre todo la sensación de que la actual administración alberga un optimismo sinrazón. La semana pasada, la SHCP ajustó al alza su estimación de crecimiento para la economía mexicana en 2021, de 4.6 a 5.3%; además, espera 68,700 mdp en ingresos tributarios extras, frente a lo aprobado en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF), al tiempo que proyecta el precio del barril de petróleo de la mezcla mexicana en 55 dólares para este año y en 53.1 para 2022. Así, con estas proyecciones y otras arranca el proyecto para el paquete económico 2022 y algunos ajustes para este año.

Sin embargo, todo apunta a que estamos frente a cifras inerciales, que rayan en un optimismo sin elementos para documentarlo, por lo que solo pueden ser vistas como brochazos de un mundo ideal; es decir, no hay muchos elementos para garantizar que están dadas las condiciones para el ansiado crecimiento económico. “En general hay una visión optimista y lo que se espera es que el crecimiento de Estados Unidos arrastre a México”, afirma Sergio Luna, economista por la UNAM. “No veo a Hacienda tomando las decisiones, sino al presidente. La política económica se define en Palacio Nacional, pero no en la oficina del secretario de Hacienda”. En efecto, se espera un crecimiento mucho más rápido y robusto de la economía de Estados Unidos que, consecuentemente, impacte favorablemente al crecimiento de México vía mayores exportaciones, más remesas, mayor flujo turístico. Hay muchos canales que pueden impactar a la economía mexicana; el ritmo tan acelerado de la vacunación en Estados Unidos, la reapertura económica y el significativo paquete de estímulos fiscales por 1.9 billones de dólares traerían implicaciones positivas. Sin embargo, a lo que se le da mayor ponderación es a la estrategia de vacunación en México y, ahí, es donde el optimismo no cuenta con muchos seguidores. Todo lo contrario, si se toma en cuenta el magro avance de la vacunación, las estimaciones de crecimiento se disipan. “Eso (la vacunación) no me termina de convencer, con la información que tenemos en este momento. Yo sería un poco más cauto respecto a qué esperar en materia de crecimiento económico para México”, afirma Adrián de la Garza, economista en jefe y director del área de Estudios Económicos de Citibanamex. Según las estimaciones, se espera un primer trimestre de 2021 con un crecimiento negativo. Así se rompería con la racha positiva que se registró en el tercer y cuarto trimestres de 2020, por lo que estaríamos entrando a las tasas de expansión negativas asociadas con los semáforos rojos de principios de año. Con el periodo vacacional de Semana Santa se espera un pico de contagios, con sus correspondientes impactos en el segundo trimestre.

A pesar de ello, y si queremos albergar alguna dosis de optimismo, podríamos pensar que para la segunda mitad del año empezaremos a observar una recuperación en el crecimiento, pero todo dependerá de la vacunación y hasta el momento nos hemos quedado muy cortos. Conclusión: los precriterios de política económica dados a conocer por la SHCP no son necesariamente cifras fuera de rango, pero están soportadas sobre escenarios inciertos y un optimismo que solo está en la cabeza de algunos funcionarios de la llamada cuarta transformación. No se ve una política económica con espinazo. ********** – La revisión a los precios del petróleo, que en el documento de la SHCP están por debajo del consenso de los analistas, podría significar una travesura, acusan analistas, ya que cualquier ingreso por arriba de eso se consideraría extraordinario, lo que daría flexibilidad (y discrecionalidad) en el uso de dichos recursos. – El siguiente episodio de esta historia tendrá lugar el 8 de septiembre, cuando se presente el PEF 2022; para entonces sabremos también el calado de la reforma fiscal que eventualmente se presentará en el marco de la LIF 2022. Si Morena mantiene su hegemonía en el Congreso, la reforma pasará como telón; en caso contrario, el titular de la SHCP se verá en serios problemas. Nota del editor: Jonathán Torres es periodista de negocios, consultor de medios, exdirector editorial de Forbes Media Latam. Síguelo en LinkedIn y en Twitter como @jtorresescobedo . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: Expansión

Por admin

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