<![CDATA[

(Expansión) – Los avances actuales en las ciencias neurológicas y el poder de la mente, así como los límites en la capacidad operativa de las escuelas en este 2021 presentan nuevos retos para el país. Por una parte, los progresos en cómo se da el aprendizaje profundo y el análisis de redes neuronales están abriendo nuevos escenarios educativos en dos grandes vertientes: cómo aprende el ser humano y los límites de la atención de las personas. Las condiciones de educación híbrida y en línea que se han implementado por el aislamiento obligatorio de la pandemia mundial COVID-19 ha nutrido de datos los sistemas de información dado el incremento de accesos a plataformas de apoyo como: Google Classroom, Teams de Microsoft, Zoom, Webex y los sistemas de administración del aprendizaje como Brighspace, Moodle o similares.

Un hecho del aprendizaje humano es que al centro de nuestro ser somos creaturas que siempre buscamos información. De la misma manera que el ser humano busca alimento o construye una casa, siempre está en búsqueda de nuevos datos del ambiente que nos rodea; de hecho, más del 90% de las personas han agregado multitareas a su rutina diaria: comer con televisión, ejercicio físico con música, chatear mientras están en clase o reuniones con otros individuos, hablar por teléfono mientras se conduce el vehículo, entre otras acciones. Los celulares, bocinas, televisiones inteligentes han entrado a los cuartos, los baños, los comedores, las oficinas, los salones de clases, las salas de reuniones, el transporte público e incluso en vacaciones. En esta línea, las mega ciudades están proveyendo de acceso a internet gratuito para alimentar la conducta de estar conectados y consumiendo información permanentemente. Un segundo hecho importante es que la mente humana utiliza tres facultades para organizar el conocimiento que adquiere: la atención, la memoria activa de trabajo y la administración de prioridades. Esta última capacidad de seleccionar en qué deseamos enfocarnos permite realizar una, dos o más actividades al mismo tiempo, sin embargo, el poder de enfoque se divide también en cada tarea simultánea de acuerdo a nuestras preferencias. La mente humana no puede procesar en paralelo dos ocupaciones. Por lo mismo, tenemos que decidir conscientemente en dónde queremos invertir el tiempo de atención y la memoria activa que nos permite mantener conductas coherentes y seguras. Por ejemplo, al hablar por teléfono y conducir un vehículo, si la atención se enfoca mayormente a la conversación se pierde la capacidad de manejar el automóvil lo que lleva a un incremento de un accidente por imprudencia. La atención a un chat dentro de una junta, desenfoca de los puntos clave de dicha reunión. La capacidad de atención es limitada y la fidelidad en la memoria de trabajo se va deteriorando conforme se le acumulan más deberes al cambiar de una a otra en periodos cortos. En concreto, tenemos un cerebro con capacidades antiguas que está evolucionando en un mundo de alta tecnología de forma acelerada. Un tercer elemento es toda la información que se ha acumulado en los últimos meses en los sistemas de administración del aprendizaje y sistemas públicos de educación, que abren un área de comprensión de la realidad educativa en todos los niveles y modalidades.

Los análisis de big data de los sistemas de entretenimiento como Netflix, Amazon Prime, Disney+, registran qué es lo más buscado y visto por los usuarios, así como el perfil de persona que en un fin de semana termina una serie de televisión o el perfil de aquella que sólo ve un trozo de película previo a dormir. El saber 24 horas del día, 365 días del año la conducta de la gente para nutrir de referencias nos enseña cómo debemos evolucionar en el sector educativo. Al cierre del 2020, empresas como Brightspace, Jaleko de grupo A en Brasil o ESIC en Barcelona han demostrado que la formación que es flexible, basada en análisis de datos, enfocada en aprendizaje adaptativo, vinculada a problemas de la empresa, apoyada por retos de instrucción y con docentes de alto desempeño, puede aportar al desarrollo académico, profesional y personal en todos los niveles. En México y América Latina ya se están gestando los nuevos modelos de preparación universitaria o Edutenimiento bajo demanda que se caracterizan por: 1. Permitir al joven adulto y al adulto trabajador estudiar y trabajar; 2. Proporcionar Modelos Académicos Híbridos con prácticas presenciales y acceso a contenidos digitales; 3. Procesos curriculares flexibles con opciones multidisciplinarias; 4. Aprendizaje adaptativo que permite informar a los docentes qué puntos son críticos reforzar para lograr las competencias profesionales; 5. Preparar para el empleo y el emprendimiento; 6. Didáctica que sólo involucra el conocimiento mínimo requerido para el máximo de resultado en el aprendizaje; 7. Accesibilidad y democratización del ingreso a la educación superior no sólo por ley sino por costo en la inversión para las familias; 8. Enfoque en el desarrollo de competencias técnicas para el trabajo y el emprendimiento como valor mayor a tener el título universitario; 9. Comportamiento ético de estudiante y docente en todo momento, y 10. Formación para toda la vida que permita el renovarse e innovar en forma permanente en la vida profesional. ¿Está el sistema universitario mexicano preparado para esta evolución acelerada? Construyamos como profesores, sociedad civil, Estado y empresa la nueva realidad demandada para el crecimiento de nuestros jóvenes y no tan jóvenes universitarios. Nota del editor: Rafael Campos Hernández es Rector Institucional de Aliat Universidades. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: Expansión

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *