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(Expansión) – En el transitar del 2020 hemos enfrentado grandes desafíos, tanto a nivel personal como laboral. La situación inédita que seguimos viviendo nos ha dejado grandes lecciones, donde hemos tenido que aprender a ser resilientes para lidiar día a día con el peligro de contagio y todas las consecuencias de una crisis sanitaria que hoy, a más de 9 meses de confinamiento, aún está latente. Tanto para empresas como para sus colaboradores, el recorrido por el año que está a punto de finalizar, en medio de una pandemia mundial, sin duda no ha sido fácil. Desde los primeros anuncios sobre la crisis sanitaria, los empleadores hemos tenido que tomar decisiones difíciles para proteger a nuestros colaboradores y dar continuidad a nuestros negocios.

Pero, al mismo tiempo, nos ha servido para revalorar a nuestro equipo de trabajo y a reconocer que, sin duda, son nuestro principal activo y un elemento clave para lograr salir adelante. Una de las lecciones importantes que nos ha dejado la pandemia es el tema de educación financiera, que nos permita mantener nuestras finanzas personales en orden y contar con un ahorro para enfrentar gastos imprevistos y poder sobrellevar la incertidumbre financiera como la que viven muchas familias actualmente por recortes en gastos operativos o de nóminas ante una crisis a la que todavía no le vemos fin. Un punto clave en esta ecuación es la falta de información que fomenta el uso de servicios financieros informales (tandas, ahorro bajo el colchón, solicitud de crédito a prestamistas), con frecuencia desventajosos y a costos elevados; y/o el manejo inadecuado de créditos que generan sobre endeudamiento. Por ello, en medio de la incertidumbre financiera, uno de los mejores regalos que podemos ofrecer a nuestros colaboradores para disminuir su estrés en este rubro, es otorgarles la información clave para fortalecer sus conocimientos de educación financiera y puedan lograr un mejor manejo de sus recursos, no solo en circunstancias adversas como las que enfrentamos, sino como un acompañamiento a futuro que les otorgue una mejor calidad de vida, tanto para ellos como para sus familias. Cursos sobre ahorro, inversión, endeudamiento, manejo de presupuesto y un sistema estructurado sobre éstos y otros temas básicos de finanzas personales, son solo algunas estrategias que podemos implementar en nuestras empresas para fortalecer los conocimientos de nuestros colaboradores y mejorar su salud financiera. La crisis del coronavirus ha hecho que muchas familias se enfrenten a una situación complicada y adaptarse a unas circunstancias nuevas y adversas no siempre es fácil. Aquí es donde entra en juego la educación financiera: cuanto mayor sea ésta, mejor podrán afrontar los diferentes retos de la economía familiar y evitar que sean más proclives al endeudamiento. En una situación de crisis como la actual, contar con unos conocimientos básicos es fundamental para tomar las decisiones correctas.

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Asimismo, como líderes de capital humano, debemos procurar, en la medida de lo posible, adaptar nuestras estrategias y ser creativos para ofrecer un paquete de beneficios flexibles que si bien, no implican un ingreso extra de dinero, sí suponen un empoderamiento en el manejo de sus finanzas, y por tanto, un mejor aprovechamiento de sus recursos. El camino no acaba este año, aún nos queda recorrer un trayecto incierto que debemos caminar juntos, por ello hoy, de cara al 2021, es más importante que nunca reconocer el esfuerzo y dedicación de nuestros colaboradores, y seguir procurando su bienestar físico y mental, pero también el financiero. No olvidemos que otorgar a nuestros colaboradores los incentivos correctos y un sincero acompañamiento siempre es importante para mantener el ánimo, la confianza y la pertenencia con la organización, pero más en tiempos difíciles. Nota del editor: Nima Pourshasb es CEO y Co-Founder de minu . Cuenta con una extensa experiencia emprendedora creando y creciendo empresas tecnológicas en diferentes países. Creó su primera empresa para consumidores latinoamericanos, FormaFina, con oficinas en seis países de la región. En México colaboró en Banco Sabadell como responsable de la Banca de Personas. Nació en Irán, creció en España y realizó sus estudios de posgrado tanto en Londres como en EU. Síguelo en Twitter y/o en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: Expansión

Por admin

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