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(Expansión) – No sé en qué momento estés leyendo este texto, qué fecha, qué año, pero quiero pedirte que pienses que han pasado cinco años a partir de este momento e imagines que ya estás en el futuro. Si me preguntas a mí, yo me veo viviendo en una cabaña en un pueblo de la sierra de Jalisco; todos los días salgo con mi perro a correr 10 o 15 kilómetros, después regreso a escribir y tengo algunas sesiones de mentoría con clientes a los que ayudo a emprender o consolidar sus proyectos. Imaginar ese futuro impacta mi presente, porque no sólo me motiva, sino que me hace pensar qué necesito hacer para estar ahí. Haz una pausa antes de continuar leyendo, imagínate ese futuro y cuéntalo, sabes que es un buen destino si te inyecta combustible y te provoca poner manos a la obra.

Primera recomendación Segunda recomencación

Imaginar y conversar sobre el futuro pone a nuestra mente a trabajar, enfocarse independientemente de lo que pase, o sea, pensar en el futuro impacta el presente. Además, cuando el presente es difícil o retador, ir al futuro nos hace darle una temporalidad a los momentos complicados y nos ayuda a avanzar, esto lo sabemos los maratonistas de forma particular, yo he hecho cosas tan sublimes como imaginarme celebrando con mi hija o mi pareja y otras tan básicas como visualizarme comiendo un corte y tomando una copa de vino, la carne y la bebida me han ayudado a encontrar fuerzas donde no había en el kilómetro 30 o 32. Practicar la imaginación te puede ayudar a mejorar tu desempeño en cualquier disciplina o actividad. Créeme que eso es particularmente cierto cuando eres emprendedor y no tienes para pagar la nómina o cuando tu trabajo es sumamente pesado y necesitas encontrar el sentido. Hasta ahí todo muy lógico, ¿no te parece? Sólo hay que practicar más seguido, ¿verdad? Para tener nuestra mente entrenada para construir el futuro permanentemente te recomiendo mucho Movie Mind, de Michael Hall, un libro que nos habla de convertirnos en los directores de cine que habitan en nuestra cabeza. Pero ahora te quiero plantear algo distinto. Ve a otro futuro, a uno alternativo, en el que pasaron cosas diferentes, que no lograste lo que te propusiste, pero encontraste otras motivaciones, otra vida. Deja te cuento ese futuro alternativo, en mi caso me veo siendo maestro de historia, dejé de escribir, cerré mi negocio y encontré otra pasión, te cuento que como maestro de historia inventé juegos digitales para ayudar a los niños a apasionarse y divertirse y gracias a eso dedico mi vida a hablar del pasado, es paradójico, pero, aunque ya no corro y ahora nado, es una vida que me motiva, me inspira, tanto o más que la otra. Es tu turno, haz una pausa, piensa en ese futuro alternativo. Te recomiendo hacer el ejercicio con dos o tres futuros. Y piensa, más allá de si es emprendiendo, con éxito corporativo, en una industria, con un deporte u otro, qué es en el fondo lo que buscas. En mi caso es vivir haciendo cosas que me apasionen y que agreguen valor, con una actividad física que me ayude a sentirme pleno y conectado con mi cuerpo, importa poco el cómo, lo que me interesa es la esencia.

Ser flexible te convierte en Súper Empresa | Expansión Live Tercera recomendación

Cuando ves diferentes escenarios puedes descubrir que hay muchas alternativas, que el futuro te puede sorprender, y que lo más importante no son las cosas que quieres sino tus “para qué”, lo que en el fondo te mueve. He hecho este ejercicio con decenas de personas y una respuesta común que me he encontrado es: Estaba aferrado a una sola posibilidad y existen cientos. Por supuesto, tú le apostarás a un FUTURO determinado y lo harás con toda tu fuerza, pero el mundo cambiará, te encontrarás con circunstancias fuera de tu alcance, pero lejos de fracasar, tu mente puede tener alternativas para que en el caso A te vaya bien, en el B mejor y en el C increíble. Como dice Michiu Kaku en su libro ‘El futuro de nuestra mente’, el cerebro humano es el simulador más potente que existe, así que, igual que un financiero se entrena para hacer inversiones en un simulador o un astronauta para ir al espacio, también uno puede usar su mente para ensayar posibilidades, ser más flexible y decidir ante diferentes escenarios.

]]> Fuente: Expansión

Por admin

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