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(Expansión) – A principios del año pasado, se creía que el coronavirus actuaría como una fuerza igualadora, bajo la premisa de que un virus no podría discernir entre un cuerpo de una persona con ingresos altos y un cuerpo de una persona con ingresos bajos. Conforme fue pasando el tiempo, este argumento fue refutado. En el caso particular de México, el ingreso es determinante del acceso a atención hospitalaria, la factibilidad de trabajar en casa y la reducción de comorbilidades asociadas al COVID-19.

La recesión económica a causa de la pandemia produjo mayores desigualdades en dimensiones como la edad, el nivel educativo, el ingreso y el sexo, según la investigación Mercado laboral en México: El saldo al primer año de la pandemia por COVID-19 , a cargo de ‘México, ¿cómo vamos?’. Además, no todos los sectores económicos fueron golpeados en la misma magnitud, ni se recuperaron de la misma manera. A continuación, dos de los hallazgos de esta investigación. Primero , las medidas de confinamiento y el abandono gubernamental en apoyo económico tuvieron como consecuencia una mayor afectación a tres sectores clave: comercio, restaurantes y servicios de alojamiento, y servicios diversos. ¿Qué tienen en común un comerciante, un cocinero y un trabajador en un centro recreativo? Varias cosas, primero, que es más probable que sean mujeres —pues estos tres sectores tienen una sobrerrepresentación femenina. Otro factor que comparten es la pérdida de empleos formales: en las tres actividades sumaron una disminución de 729,582 personas ocupadas, equivalente a 3 de cada 4 empleos formales destruidos por la recesión económica. Sin embargo, una diferencia importante es que la recuperación de los tres sectores no ha sido homogénea a lo largo del territorio nacional. La recuperación del sector restaurantero y de alojamiento es particularmente cruda en entidades con una alta tasa de turismo internacional, como Baja California, Baja California Sur y Quintana Roo.

Segundo , la masa salarial se contrajo en 2% del PIB durante entre el primer y tercer trimestre de 2020 y al cierre del año pasado aún no se había recuperado del todo. Sin embargo, no todas las personas perdieron igual. Al replicar la metodología usada por Monroy-Gómez-Franco , se encuentra que los grupos de menores ingresos pierden en mayor magnitud y se recuperan más lento que los grupos de ingresos altos. Los efectos de la pandemia en el mercado laboral mexicano apenas se están haciendo visibles. Nota del editor: Katia Guzmán Martínez labora en México, ¿como vamos? registra a detalle el crecimiento económico del país. Síguelos en Twitter , Facebook e Instagram . Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: Expansión

Por admin

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