<![CDATA[

(Expansión) – ¿Sabías que Gmail, Netflix, Facebook, Spotify y Apple usan la inteligencia artificial para realizar la mayoría de sus tareas? ¿O que llevas en tu bolsillo un gadget 100,000 veces más potente que las computadoras que llevaron al hombre a la Luna? ¿O que desde el 2016 hubo un incremento de 350% en dispositivos conectados a nivel global? Las predicciones de los Simpson se quedaron cortas con la realidad que vemos hoy. Sólo en México, las vidas de más del 90% de la población se ven afectadas diariamente por cuatro superpoderes:

1. Computación omnipresente 2. La infraestructura de la nube al edge

Esta es la creciente tendencia a nivel global de que todo aquello con lo que interactuamos tiene que ver cada vez más con tecnología informática. Ya no podemos imaginar un mundo sin computadoras, siendo que el 47% de los hogares a nivel global cuenta con una, según un reporte de Statista. El futuro apunta a que todas las personas puedan hacer uso de los datos que quieran, cuando quieran, a través de internet. Se espera que a finales de esta década cada uno de nosotros tenga la posibilidad de disponer de un petaflop de potencia de cálculo y 1 petabyte de datos por milisegundo. ¿En español? Significa 100 millones de millones de operaciones por segundo respaldadas por millones de gigas. Con una computadora así podrías almacenar 65,000 películas en 4K o 34,000 juegos. Ahora hablemos del procesamiento y almacenamiento de datos. ¿Has oído hablar de la computación a zettaescala? Se refiere a las máquinas del futuro que serán capaces de realizar un sextillón de operaciones de forma exponencial por segundo, como referencia, las supercomputadoras actuales sólo realizan miles de miles de millones. Si buscas este término en Wikipedia, verás que hoy es considerado un concepto teórico, pero durante la próxima década será el protagonista de una de las carreras más importantes por la innovación tecnológica. En unos años, los centros de datos y la nube ya no serán los únicos lugares donde se desarrolle la informática a gran escala: hasta el 75% de todos los datos del futuro podrían crearse y analizarse fuera del centro de datos, eso implica un amplio y conectado ecosistema de infraestructuras, aplicaciones, software y servicios para soportar esta tecnología. Las compañías serán las más beneficiadas; esta tecnología permite acceder a información generada en toda la organización, que de otro modo estaría confinada a un almacén de datos o servidor, mejorando flujos de trabajo para miles de empresas. Por poner un ejemplo, desde la llegada del internet, el New York Times tenía la necesidad de digitalizar 11 millones de contenidos. Su departamento de tecnología estimó que requerían adquirir hardware por 150,000 dólares y que tardarían 7 semanas en completar la conversión. En vez de adquirir el hardware, decidieron utilizar 100 instancias de Amazon Elastic Compute Cloud. La conversión se hizo en 24 horas en lugar de siete semanas y costó el 1% de lo esperado.

3. Conectividad 4. Inteligencia artificial ¿Cómo se ve el futuro?

Cuando piensas en red, probablemente piensas en un cuarto de oficina con muchos cables, servidores y computadoras. El futuro está en una red totalmente programable que es independiente a la máquina y funciona de manera versátil y rápida. Esto abre paso a la automatización y permite a los ingenieros reprogramar infraestructuras de red sin reconstruirlas manualmente. A gran escala, esta tecnología hará la computación más sostenible y mejorará el acceso a la información para todas las personas. Sin duda, un pequeño paso para el software, un gran paso para la humanidad. Las IA cada vez son responsables de hacer más cosas por nosotros. Hoy están a cargo de más del 29% de las tareas laborales, pero no se trata sólo de realizar tareas, sino de tomar decisiones y predecir acciones futuras. Próximamente, las máquinas harán más predicciones que los humanos, además tendrán mejor disposición a usar cada dato para mejorar su trabajo porque tienen a su alcance toda la información del internet para continuar aprendiendo en tiempo real, en otras palabras, estaremos tratando con algo más inteligente y menos artificial. No es para preocuparse, el miedo por la inteligencia artificial es cosa del pasado. Hoy sabemos que esta tecnología es importante en docenas de industrias, desde la medicina hasta la agricultura, ayudando a crear un mundo más sostenible para todos. Incluso si no tendremos la nana robot que prometieron los Super Sónicos, sí tendremos una sociedad donde la capacidad para el manejo de datos no sea una limitante y cada persona tenga a su disposición las herramientas para mejorar su día a día con tecnología inteligente, un futuro en el que la red sea verdaderamente omnipresente, accesible a todos y en el cual la innovación esté al servicio de cada ser humano. Nota del editor: Ana Peña es directora de comunicación para Intel Américas. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: Expansión

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.